Italia No Entiende De Amistosos

por @alejandromendo

Aunque llevemos (queda bien decir la friolera de) cuatro años esperándolo, el Mundial se nos ha echado encima. A nosotros y, visto lo visto, a muchos de los seleccionadores, que han apurado hasta el último segundo para confirmar sus listas de convocados. Como ese trabajo universitario que entregas a pocos minutos de la hora límite, a algunos técnicos les ha pillado el toro. Y es que todas las grandes selecciones han tenido que gestionar la situación médica de alguna de sus estrellas; pesos pesados como Falcao, Ribery o Marco Reus se perderán la cita de las citas, y otros como Cristiano Ronaldo, Van Persie, Luis Suárez, Arturo Vidal o Diego Costa llegan entre algodones. El calendario, nos dicen.

Prandelli, no tienes corazón

Mención especial merece la historia de Pepito Rossi, futbolista intocable en condiciones normales (y en palabras de su seleccionador) para la actual Italia. El neoyorquino parece haberse quedado en tierra de nadie entre los descartados por decisión técnica y los ausentes por lesión grave; en el limbo de los cracks. Rossi ha nadado para ahogarse en la orilla. Nos consta que ha hecho todo lo posible por recuperarse, acortar plazos y ponerse a punto para Brasil, pero no ha sido suficiente. Cesare Prandelli ha sido uno de los técnicos que más se han hecho de rogar, consciente de la responsabilidad que supone escoger a los 23 azzurri que representarán a la tetracampeona del Mundo en Brasil. Tras incluir al delantero de la Fiorentina en la preselección de 30 y alinearlo en el amistoso contra Irlanda, casi todos dábamos por hecho que Rossi estaría entre los 23 elegidos, aunque en buena lógica sin un puesto garantizado en el 11 titular. Sorprendentemente no ha sido así y el joven atacante no ha encajado bien el golpe, declarando (cómo no, en Twitter) que “las pruebas físicas hablan por sí mismas” o un amargo “la próxima vez esperaré el contacto del defensor (para que no se piense que juego con miedo) en lugar de anticiparme a la acción”.

Prandelli se ha apresurado en quitar hierro al asunto: “Giuseppe ya sabía que estaría entre los 30 como un premio, para servir de ejemplo de superación a otros compañeros, pero no entre los 23 definitivos”. No cuela, Cesare. El chico entraba en las quinielas y en los planes del técnico, que al final ha sufrido un ataque de responsabilidad, el tiempo dirá si exagerado, y ha preferido llevarse, parafraseando a Del Bosque, a 23 jugadores sanos. Quizá la desafortunada lesión de Montolivo en el partido ante Irlanda tenga más peso en la no inclusión de Rossi de lo que creemos, pero la sensación general es que 20 o 25 minutos de Rossi “a partita in corso” como dicen en Italia hubieran podido suponer un salto de calidad, un valor añadido, un as en la manga de una Italia que percibimos un tanto plana, roma, inocua, estéril.

Amistosos, ¿eso qué es?

Pero si hay una selección imprevisible, competitiva, pragmática y “ahorradora”, esa es Italia. Muchos de mis amigos italianos me aseguran que “lo mejor de los amistosos de Italia es el himno”. Significativo y cierto. La máxima se ha cumplido en los dos encuentros de preparación premundialista, ante Irlanda (0-0) y Luxemburgo (1-1). Juego discreto y no especialmente fluido, resultados preocupantes, pero todos estamos seguros de que el día 14 ante Inglaterra emergerá la Italia de verdad, con traje de gala (que es mono de trabajo) y optimización de los recursos, la azzurra aguerrida de siempre. A Italia, como a Francia, Argentina o a la anfitriona Brasil, se le han hecho especialmente largos estos cuatro años tras el fracaso estrepitoso en Sudáfrica 2010, por lo que las ganas de hacerlo bien en el primer encuentro han de imponerse a la tensión.

Como sucede con España, la dificultad del grupo convierte el debut en una especie de partido de dieciseisavos de final: hay que ganar.

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imagen via @Vivo_Azzurro

Tras darle muchas vueltas a la formación tipo y al esquema, al final Prandelli optó por un no muy innovador 4-1-4-1, por lo que sus recientísimas declaraciones demandando “una Italia osada” no parecen precisamente coherentes. O quizá hemos de leer entre líneas que prescindirá de uno de los 5 centrocampistas que alineó ante Luxemburgo – De Rossi, Pirlo, Verratti, Marchisio, Candreva – para dar entrada a un extremo o un mediapunta – Insigne, Cerci, Cassano – que acompañe y surta de balones a Balotelli, referencia ofensiva italiana. Mi apuesta es que, al menos en el debut contra Inglaterra, sacrificará al propositivo Verratti (por falta de galones más que de calidad o frescura) en detrimento de Cerci.

El equipo titular de Italia sería, más o menos, así: Buffon, De Sciglio, Bonucci, Chiellini, Abate, De Rossi, Pirlo, Marchiso, Candreva, Cerci, Balotelli. 

Lo descubriremos en una semana.

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